Autor: Ryszard Kapuscinski
Editorial: Compactos Anagrama
Año: 1993
Tema: Ensayo política
Un texto al que nos tiene acostumbrados, pero no el lugar que se describe. En este caso, el periodista polaco, Ryszard Kapuscinski, cambia los territorios africanos para trasladarnos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, más conocida como la URSS. En tan sólo 3 años, de 1989 a 1991, es capaz de vivir incontables experiencias en un país comunista que se descompone por segundos. A través de El Imperio se observa una visión distinta de este país comunista que no se puede apreciar en los manuales de historia.
Ryszard Kapuscinski comienza este escrito narrando su ‘primer encuentro’ con la URSS. Con tan sólo 7 años, Kapuscinski es testigo de cómo el Ejército Rojo deporta a sus compañeros de escuela en vagones de tren hacia lugares desconocidos y cuyo futuro es incierto. Además, es muy consciente de la hambruna que se vive en todo el país.
A vista de pájaro es el ‘segundo encuentro’ que experimenta Kapuscinski con el Imperio. Más que como un pájaro, sería más conveniente decir como un lince porque el periodista polaco cuenta hasta el más mínimo detalle de lo que vio, y sobre todo, vivió en este país durante su estancia. Motivado en un principio a volver a la URSS por el clima favorable para la democracia y la libertad que se empezaba a crear en este lugar, el conocido informador decide volver al país que visitó de pequeño. En estos 3 años, se rodea de artesanos, músicos, escritores…que le explican la mala situación en la que se encuentra la Unión Soviética en esos momentos.
Junto a la profesión periodística que lleva por dentro el autor de este ensayo, se une la figura de un antropólogo. Ryszard Kapuscinski se caracteriza no sólo por informar sobre lo que ve, sino de meterse de lleno en la forma de vida de las personas con las que se relaciona. Ese ‘otro’, tan importante para él, es el que le transmite todo tipo de valiosas informaciones de las que se vale para trasladar al mundo la realidad, siempre desde un punto de vista objetivo.
El Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2003 es un gran periodista, pero no sólo ello, sino un magnifico comunicador. Con él, con sus experiencias vividas en la Unión Soviética, una persona es capaz de adentrarse en la historia de este país sin apenas conocimiento previo. En el Imperio, una colección de completos reportajes dejan a los manuales a la altura del betún. Qué mejor que un incomparable reportero para trasladar al mundo la realidad sobre un país desconocido para unos y temeroso para otros.
